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Rolo y Menta: dos humanitos con muchas aventuras por vivir
Hay amistades que comienzan con una conversación. Otras, compartiendo un juego.
Y luego están esas amistades en las que basta con que uno diga:
—¿Vamos?
Para que el otro responda:
—¡Vamos!
Así son Rolo y Menta, los dos protagonistas de Las travesuras felices de Rolo y Menta y dos de los humanitos más aventureros del Planeta Ladra.
Juntos corren, juegan, se equivocan, descubren lugares extraordinarios y, sobre todo, encuentran motivos para reír prácticamente en cualquier situación. Pero... ¿quiénes son realmente Rolo y Menta?
Rolo: entusiasmo a toda velocidad
Reconocer a Rolo es bastante fácil. Su pelo revuelto parece tener siempre sus propios planes y en su cara suele haber una sonrisa permanente.
Rolo es inquieto, entusiasta y tremendamente curioso. Cuando descubre algo interesante, no suele quedarse demasiado tiempo pensando si debería acercarse. Primero va. Después ya veremos qué ocurre.
Además, corre muy rápido. El problema es que su entusiasmo hace que, de vez en cuando, sus pies no consigan seguirle el ritmo... Y entonces llegan los tropiezos.
Pero incluso cuando algo no sale exactamente como esperaba, Rolo suele encontrar una manera de continuar la aventura. Porque si hay una palabra que parece acompañarlo allá donde va es:
¡Adelante!
Menta: una risa capaz de cambiarlo todo
Menta es una humanita menudita, de grandes ojos brillantes y una risa contagiosa.
Y en el Planeta Ladra eso es decir mucho.
Menta comparte con Rolo las ganas de descubrir cosas nuevas, pero aporta su propia forma de observar lo que ocurre a su alrededor.
Es alegre, curiosa y disfruta especialmente de esos pequeños momentos que convierten una excursión cualquiera en algo que merece la pena recordar.
Porque una de las cosas más importantes de Menta no es solamente que se divierta. Es que consigue que quienes están a su lado también lo hagan.
Dos personalidades, una gran amistad
Rolo y Menta no necesitan ser exactamente iguales para ser grandes amigos. Precisamente ahí está parte de la magia.
Cuando uno tiene una idea, el otro puede convertirla en algo todavía más divertido. Cuando aparece un problema, intentan solucionarlo juntos. Y cuando una situación termina siendo completamente disparatada... Bueno... probablemente acabarán riéndose.
Su amistad no consiste únicamente en vivir aventuras extraordinarias. También está en los pequeños gestos: correr juntos, darse la mano, compartir un descubrimiento, ayudarse o simplemente sentarse uno junto al otro después de un día lleno de emociones. Y eso es algo muy importante dentro de las historias de MundoLadra.
Dos humanitos del Planeta Ladra
Rolo y Menta son humanitos. Aunque se parecen mucho a nosotros, los habitantes de Ladra tienen una característica muy especial: tienen alma de perritos y perritas.
Eso no significa que Rolo y Menta sean perros ni que tengan hocico, cola u orejas. Son niños. Pero en su forma de relacionarse encontramos algunas de las cualidades que asociamos con nuestros amigos de cuatro patas: cariño, entusiasmo, ganas de jugar, fidelidad y una enorme capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas.
Por eso, en Ladra una tarde cualquiera puede terminar siendo inolvidable.
Nunca sabes dónde comenzará la próxima aventura
Si acompañamos a Rolo y Menta, podemos acabar prácticamente en cualquier lugar.
Quizá participando en una disparatada carrera en el Valle Vuelar, donde Menta elige un enorme globo con forma de margarita mientras Rolo se decide por uno con forma de hueso volador.
O siguiendo una misteriosa melodía hasta descubrir una antigua fuente de piedra cuyo agua parece convertirse en notas musicales.
También podemos encontrarlos completamente perdidos en el Bosque de los Abrazos, intentando descubrir cómo regresar a casa.
Y si continuamos caminando... quizá lleguemos hasta la Montaña del Eco Ladrador, donde las palabras regresan convertidas en curiosos ecos perrunos.
Con Rolo y Menta, lo cotidiano y lo fantástico están siempre muy cerca.
Porque una aventura también puede comenzar con una galletita
En MundoLadra no hacen falta grandes batallas ni peligros terribles para vivir algo emocionante:
Una galleta.
Un mapa.
Un sombrero.
Un globo.
Una fuente.
Un bosque.
Una montaña.
Cualquier cosa puede convertirse en el comienzo de una historia.
Esta es una de las ideas que queremos mantener en las aventuras de Rolo y Menta: la capacidad infantil para transformar algo pequeño en algo extraordinario mediante la imaginación.
Amigos cuando todo va bien... y cuando no tanto
Las aventuras también presentan dificultades.
Rolo puede tropezar. Menta puede no saber qué camino tomar. Los dos pueden perderse o descubrir que aquello que estaban buscando no era exactamente lo que imaginaban.
Pero muchas veces encuentran la solución de la misma manera: juntos.
La amistad entre ambos no pretende ser una moraleja escrita al final de cada capítulo. Queremos que aparezca naturalmente en lo que hacen: en cómo se ayudan, en cómo comparten, y, especialmente, en cómo disfrutan estando juntos.
¿Quién de los dos se parece más a ti?
Quizá seas de los que, como Rolo, salen corriendo en cuanto aparece una aventura. O quizá tengas algo de Menta y seas capaz de encontrar ese pequeño detalle que hace que todos terminen sonriendo.
Probablemente tengas un poco de ambos. Porque Rolo y Menta también representan dos maneras de acercarse al mundo que pueden convivir perfectamente: atreverse a descubrirlo y aprender a disfrutarlo.
Y todavía les quedan muchísimos lugares por conocer.
Esto no ha hecho más que empezar
Las travesuras felices de Rolo y Menta nos permite conocer sus primeras aventuras, pero el Planeta Ladra es mucho más grande.
Todavía quedan caminos por recorrer, personajes por conocer, lugares por descubrir y, seguramente, unas cuantas galletitas por encontrar.
Desde MundoLadra iremos ampliando poco a poco este universo con historias, ilustraciones, actividades y nuevos contenidos.
Así que cuando veas aparecer a Rolo y Menta... prepárate.
Porque probablemente uno de los dos esté a punto de decir:
—¿Vamos?
Y ya sabemos cuál será la respuesta.
—¡Vamos!





